Dolor de cuello en la era del sedentarismo, un fenómeno que va en aumento

08 Ago 2023

Muchos lo sabrán por experiencia propia. El dolor de cuello o cervicalgia se ha convertido en una patología frecuente en el último tiempo. Los profesionales lo catalogan como una consecuencia del estilo de vida moderno, debido a sus posibles causas.

Según el Lic. en Kinesiología y Fisioterapia, Rodrigo Amoroso, la cervicalgia es una patología que se encuentra directamente asociada con los malos hábitos posturales que hemos adquirido. Pasar gran cantidad de tiempo utilizando la computadora, el celular o estudiando y escribiendo en un escritorio son actividades consideradas sedentarias. Éstas sobrecargan la musculatura del cuello y la parte alta de la espalda desaprovechando la musculatura del tronco y los miembros inferiores.

Desde que los trabajos son cada vez más intelectuales el ser humano ha perdido funciones motrices a raíz de la falta de movimiento: “son patologías de la modernidad, seguramente el hombre primitivo no las sufría”, sostiene el profesional.

Esta molestia, que en ocasiones se extiende a otras partes del cuerpo como hombros, trapecios e incluso brazos, tiende a cronificarse, puesto que su principal causa está ligada a tareas y quehaceres cotidianos.

El concepto de cervicalgia no solo debe asociarse al sino también a contracturas musculares y posible sintomatología neurológica como visión borrosa, visión doble, náuseas, vómitos; a nivel de los miembros superiores la persona puede percibir hormigueos, anestesia, dolor punzante, calor, entre otros síntomas que se convierten en señales de alarma a las que el paciente debe dar la importancia necesaria.

La prevención es clave, pero en general las personas recurren a la consulta cuando ya el dolor es severo o hasta invalidante. Lo mejor es prestar atención al propio cuerpo y consultar con el profesional adecuado a tiempo; en primer lugar, con el médico y, luego de la consulta, seguir el tratamiento indicado, ya sea farmacológico, de fisioterapia o inclusive un autotratamiento con ejercicios de movilidad, flexibilidad o con la realización de un deporte.

¿Cómo se puede aliviar?

Lo ideal es consultar con un kinesiólogo especialista posturología sobre el posible tratamiento. Con algunos ejercicios los síntomas pueden mejorar considerablemente.

A continuación, se precisan simples movimientos que pueden ayudar:

  • Llevar el mentón al pecho (lo que sería una flexión de cuello) asistiéndonos con las manos.
  • Llevar la oreja al hombro, es decir, lateralizar el cuello (también a través de una autoasistencia manual).
  • Hacer semicírculos llevando el mentón de un hombro hacia el otro, pasando por el pecho, o lateralizar el cuello llevando la oreja a un hombro hacia el otro.

Todo tipo de ejercicios de movilidad de escápulas (omóplatos) colaboran para que la sintomatología se atenúe o no aparezca.

Si bien preocuparse por mantener una buena postura y realizar actividad física son actividades elementales a la hora de prevenir y atenuar las molestias, la consulta médica y kinesiológica es importante para recibir un tratamiento adecuado que permita mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones a largo plazo.