La leche humana es un tejido vivo, es decir está repleta de células vivas. Además está compuesta por células inmunitarias que brindan protección al bebé.
Aporta grasas naturales que ayudan al desarrollo cognitivo y está compuesta por microorganismos beneficiosos que forman parte de una microbiota perfecta para el sistema digestivo.
La leche de fórmula es un alimento creado para imitar lo mejor posible a la leche humana, pero no se ha logrado igualarla.
Está compuesta por partículas homogéneas de grasas y proteínas procesadas También contiene minerales y vitaminas añadidas de forma industrial.
No contiene células vivas ni factores inmunológicos como la leche humana, pero es una alternativa segura ante determinados casos para nutrir adecuadamente al bebé.
Ambos tipos de leche tienen un papel importante según las circunstancias de cada familia. Lo importante es poder elegir teniendo toda la información disponible a mano, sabiendo que la leche humana es el mejor alimento para el bebé.
Para ilustrar las diferencias se puede observar la muestra de cada una de ellas bajo un microscopio óptico.
