Hace algunos días la Cámara de Senadores convirtió en ley un proyecto que había obtenido media sanción en diputados en septiembre de 2017. Se trata de una importante iniciativa para mantener siempre vigente una realidad con la que los mendocinos conviven día a día.
Los habitantes de Mendoza, desde niños, han aprendido qué son los sismos y qué precauciones deben tenerse con ellos. Durante el año numerosas instituciones desarrollan simulacros de evacuación para perfeccionar su respuesta frente a estos sucesos. Muchas veces esto no alcanza para que la sociedad sea verdaderamente consiente.
Por ello la provincia de Mendoza ha dado un nuevo paso en la institucionalización de la temática, declarando el 20 de marzo como Día Provincial de la Prevención Sísmica. Durante este 2018 tendrá lugar la primera conmemoración, con el objetivo de trabajar intensa, sostenida y sustentablemente para generar una cultura de la prevención.
La fecha se corresponde con el mayor sismo en la historia de la provincia (20/03/1861) que “destruyó y devastó la capital provincial causando la muerte de alrededor de 5000 personas, entre una población estimada de 11500 vecinos, según las fuentes obtenidas en el momento. La mayor parte de las edificaciones se desmoronaron, incluyendo al Cabildo (casa gubernamental en la época colonial) y la Basílica de San Francisco”, según señalan los fundamentos de los proyecto. El mismo fue impulsado por el diputado Gustavo Villegas (UCR).
El texto legislativo continúa explicando, según datos aportados por la Fundación CRICYT, que “la ciudad de Mendoza se encuentra en una zona de elevada peligrosidad sísmica. La convergencia entre la placa Sudamericana, sobre la que vivimos, y la placa de Nazca, ubicada bajo el océano Pacifico, produce un régimen compresivo, lo que lleva a la formación de fallas geológicas. El movimiento de los bloques libera energía que se desplaza a través de la corteza como ondas, provocando el sacudimiento del suelo, lo que conocemos como sismos o terremotos”.
Investigaciones y trabajos relevantes
En la Universidad Juan Agustín Maza hay dos importantes proyectos de investigación sobre la problemática evaluados, acreditados y financiados por su área de Ciencia y Técnica. Los mismos se desarrollan desde hace algunos años y buscan analizar el peligro y riesgo sísmico. Son los siguientes:
Los estudios incluyen comunicación de los resultados y extensión hacia áreas vinculadas a estos fenómenos. Se encuentran dentro del Programa de Ordenamiento Territorial e Impacto Ambiental y cuentan con profesionales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Maza, quienes tienen mucha experiencia en la identificación, zonificación y jerarquización de eventos sísmicos y en la búsqueda de propuestas para mitigar los efectos, reducir la vulnerabilidad en áreas específicas y diseñar planes que incluyan efectivas medidas de comunicación y educación ambiental.
Por otra parte, en la casa de estudios están organizando un Observatorio de Gestión de Riesgos y Desastres Naturales, el cual se convertiría en el primero de la zona.
La institución educativa es referente en la gestión de estos fenómenos y fue la única del país convocada a la 3° edición del Taller Panamericano de Riesgo de Desastres, llevado a cabo en Chile.