10 de septiembre: Día Mundial para la Prevención del Suicidio

Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) con el objetivo de generar conciencia, romper tabúes y fomentar acciones que salven vidas.

El suicidio es un fenómeno complejo que afecta a personas de todas las edades, géneros y contextos. Según datos de la OMS, más de 700.000 personas mueren por suicidio cada año en el mundo, lo que equivale a una muerte cada 40 segundos. Además, por cada suicidio consumado, se estima que hay al menos 20 intentos.

En Argentina, las cifras también generan preocupación: el suicidio es una de las principales causas de muerte no natural, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

Más allá de los números, detrás de cada caso hay una historia de sufrimiento, muchas veces silenciado, ignorado o malinterpretado.

Uno de los grandes desafíos en torno a la prevención del suicidio es el estigma. Hablar de salud mental sigue siendo, en muchos espacios, un tema tabú. Las personas que atraviesan pensamientos suicidas suelen sentirse solas, incomprendidas o juzgadas, lo que impide que pidan ayuda.

En este sentido, el 10 de septiembre no es solo una fecha para recordar, sino un llamado a la acción: es necesario generar entornos donde sea posible hablar sin miedo, escuchar sin juzgar y acompañar con empatía.

En este contexto, Ricardo Oliva, Licenciado en Recursos Humanos y docente en la Universidad Juan Agustín Maza, combina más de 25 años de trayectoria educativa con un profundo compromiso con la salud mental como voluntario del Centro de Atención al Suicida (CAS) de Mendoza.

Desde mediados de los años '90, Oliva participa activamente en el desarrollo académico de la Universidad Maza. Fue parte de la construcción del plan de estudios de la carrera de Recursos Humanos y ha enseñado de manera continua desde entonces.

En su rol dentro del CAS, Oliva se entrena en la escucha activa: interpretar emociones a través de la voz, las pausas y el tono, factores claves cuando las expresiones faciales y gestos no están presentes. Subraya que, aunque no siempre basta, esta escucha puede actuar como un bálsamo y orientar a quienes atraviesan crisis emocionales.

El mensaje de Oliva es claro: las universidades, las empresas y toda institución deben asumir un rol activo en la prevención del suicidio. En sus clases y su voluntariado, promueve la detección temprana, el respeto, la empatía y un entorno sin prejuicios.

La experiencia de Oliva en el CAS ha influido directamente en su labor docente. Reconoce las inquietudes y desafíos de los estudiantes actuales y busca acompañarlos con herramientas prácticas, reforzando los contenidos de la materia ‘Psicología Laboral’. Recalca la necesidad de formar en interés genuino por el otro, una competencia esencial para quienes eligen trabajar con personas.

Dónde pedir ayuda

La red de atención en salud mental de Mendoza incluye líneas gratuitas y organizaciones de acompañamiento:

  • CAS Mendoza: 0800 800 0135 – WhatsApp: 261 557 0314
  • Salud Mental provincial: 148 opción 0
  • Línea de emergencia: 911

En Argentina, existen múltiples recursos de contención:

  • Centro de Atención al Suicida (CAS): 135 desde CABA y GBA o 0800 345 1435 desde todo el país.
  • Línea 141: Programa de atención telefónica gratuita del SEDRONAR.
  • Hospitales y centros de salud mental públicos: brindan asistencia profesional gratuita.

Además, en muchas provincias y municipios existen organizaciones no gubernamentales y espacios comunitarios dedicados a la prevención del suicidio y al acompañamiento emocional.

Prevenir el suicidio no es solo tarea de especialistas, es un compromiso social, educativo, institucional y humano.

Este 10 de septiembre, te invitamos a ser parte de esta causa: escuchar puede salvar una vida.