Una vida entretejida por dos vocaciones

21 Jun 2022

En 2019 se cumplieron 50 años de uno de los casos criminales más resonantes de la provincia, el homicidio del conocido y querido profesor Avelino Maure. El mendocino José Luis Verderico escribió un libro que fue editado por la Universidad Maza y tuvo muy buena recepción en la sociedad. En el marco del Día del Periodista, celebrado hace algunas semanas, dialogamos sobre distintos temas con alguien que siente nuestra casa como la suya propia.


Con su tercer libro, lanzado por la Editorial UMaza.


De la pasión a la profesión

“¿Qué querés ser cuando seas grande?” Esa típica pregunta que los adultos hacen a los niños posiblemente hubiera recibido una respuesta acertada por parte del pequeño José Luis, que desde chico fue muy lector. Revistas, historietas y luego el diario de la casa de sus abuelos fueron generando un hábito, una forma de vida que fue reafirmada durante sus años de secundaria, cuando trabajó en una parada de diarios y revistas que le permitió acceder a publicaciones de Buenos Aires y el exterior. Como él mismo dice “eso fue profundizando lentamente y muy de a poco mi vocación. Yo siempre quise ser periodista o abogado, hasta que tomé la decisión y comencé a estudiar Periodismo en el año 90”. Ese fue el comienzo del vínculo con nuestra casa de estudios. Una relación con pasado, presente y, por qué no, futuro.

Su carrera profesional comenzó en el 1993 y contempló la realización de diversas tareas en Aconcagua Televisión (luego Supercanal), Diario Los Andes y Canal 7 hasta que ingresó a Diario Uno, donde se desempeña hasta el día de hoy.

Descubriendo su lugar en el mundo

Muchas veces no podemos comenzar haciendo exactamente lo que más nos gusta o ni siquiera lo tenemos bien definido, pero el tiempo y la dedicación nos van llevando hacia el lugar correcto o deseado. Verderico comenzó haciendo todo tipo de notas y luego trabajó varios años como cronista de policiales.


Con la víctima de un secuestro extorsivo, en Dorrego, 2001.


“Me empezó a interesar qué pasaba con los casos que había presentado en el diario, cómo había continuado el proceso penal en los tribunales provinciales. Eso me fui acercando a mi verdadera vocación y especialidad que es el periodismo judicial, que comencé a desarrollar en Diario Uno en el año 2002, cuando era una rama poco abordada”, detalla.

En ese sentido, el profesional destaca que “el Poder Judicial es una caja de resonancia importantísima y realmente está bueno conocer ese ambiente y contar lo que ocurre allí dentro”.

Del periodismo a la literatura

A lo largo de los años de trabajo surgen vicisitudes, aparecen nuevas oportunidades y facetas. José Luis comenzó a escribir ficción hace alrededor de 15 años y eso lo llevo a leer muchos libros, acercarse también al género de la no ficción y empezar a idear el libro sobre el caso de Avelino Maure.

“Recuerdo que presenté el proyecto a quien era decana, Fernanda Rivarola, y fue muy bien recibido, transformándose en el primer libro de la -por entonces- Facultad de Periodismo”, explica y agrega que “para mí fue un volver a casa, a mi origen universitario y fue una distinción que la institución publicara el que fue mi tercer libro”.

El ejercicio profesional le permitió enriquecer sus conocimientos y formar parte de la gran transformación del diario papel al diario online.


En la Feria del Libro de Villa Mercedes, 2018.


La experiencia aconseja

Para finalizar dialogamos sobre algunas cuestiones inherentes a la profesión y algunas recomendaciones que podrían servir a sus futuros colegas.

“Una de las bases del periodismo es el compromiso con la audiencia, la garantía de que uno les va a acercar información fidedigna, chequeada, con coherencia, sin estridencias, sin amarillismo. Eso hace al buen ejercicio del periodismo”, remarca.

Quien asegura que los periodistas y escritores de raza lo son todo el tiempo, destaca que en 30 años de profesión pudo conocer muchos lugares y personas y subraya que “hay que forjar una carrera, de a poco, con credibilidad, con honestidad, sin golpes bajos y absoluto respeto a todos los protagonistas de las historias que narramos”. 

Un ejemplo que contagia

“Acá estamos, como el primer día, con las mismas gana y la misma pasión. Los tiempos cambian, a veces se presentan problemas, pero la vocación está intacta para todos los días hacer el trabajo lo mejor posible. No me arrepiento de ninguna manera de lo que elegí”, cierra nuestro entrevistado.

Verderico transmite su energía y su pasión. ¡Te invitamos a replicarlas!


Una foto más actual, en la redacción de Diario Uno.