Este nuevo año comenzó con algunas noticias tristes, ya que distintas personas que transitaron la institución han partido de este mundo. Una de ellas fue la Dra. Ana María Paganotto de Guisasola, una figura indispensable en el surgimiento y desarrollo de la Universidad Maza. A través de estas letras le rendimos un sencillo homenaje e imploramos su eterno descanso y el consuelo para sus seres queridos.
Un 2 de mayo de 1961 en la recientemente fundada Universidad Maza comenzaba la actividad académica de la Facultad de Farmacia y Bioquímica. La responsabilidad de coordinar esos estudiantes recayó sobre Ana María Paganotto, quién en 1964 sería designada decana de dicha unidad académica, manteniéndose en el cargo hasta 1970. Luego desarrollaría una segunda etapa entre 1979 y 1989.
Ana María fue entonces la primera jefa del Departamento de Farmacia y Bioquímica y también la profesora titular de la cátedra de Biología General desde los inicios de la carrera hasta el año 1993. En esa disciplina se destaca la redacción del libro Biología Humana, aún hoy utilizado como bibliografía de referencia en temas como bioética, siendo poco frecuente aún hoy en día encontrar un texto de esa índole.
Tamañas contribuciones y otras labores no mencionadas hicieron que, en el marco de los festejos por el 50° aniversario de la creación de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, se diera su nombre al Laboratorio del Área Farmacéutica, inaugurado en 2011. Vale recordar que la Dra. Paganotto estuvo presente como invitada a ese acto y se emocionó al recibir la noticia, que la sorprendió al no estar al tanto de la misma.
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El rector de la Universidad Maza, Prof. Méd. Daniel Miranda, no quiso dejar pasar esta situación y compartió algunas palabras al respecto.
“La doctora Ana María Paganotto de Guisasola fue muy importante para la institución por su visión anticipada, que permitiría el crecimiento de la Universidad Maza. Esto lo hizo desde los diferentes roles que ocupó: desde docente hasta decana de la Facultad de Farmacia y Bioquímica y vicerrectora de nuestra institución. Siempre la caracterizó su sentido de pertenencia que la hizo, incluso, postergar o dejar de lado oportunidades en otras instituciones educativas del medio. Su entrega fue notoria y demostró no solo vocación educativa sino también pasión por todo lo que hacía.
Algunos aspectos que son importantes de evocar de Ana María fueron su capacidad de liderazgo y su permanente capacitación. Estos rasgos los demostró en todos los cargos que ocupó, como por ejemplo cuando fue la primera directora del Departamento de Farmacia y Bioquímica del Ministerio de Salud del Gobierno de Mendoza. También tuvo una destacada actuación como integrante de la Honorable Asamblea de Asociados de la UMaza y fue pionera al crear el 1er Centro de Bioética de la región y uno de los primeros del país, formando parte de su consejo durante muchos años. Es destacable que participó en proyectos de investigación que fueron de avanzada e incluso trascendencia internacional en el momento de su implementación.
Ana María nos deja un gran legado, no solo para la comunidad universitaria sino también para nuestra sociedad. Es un claro ejemplo de entrega y pasión por la educación de nuestros jóvenes. Sin dudas, todos los que la conocimos no olvidaremos su trayectoria ejemplar tanto en lo profesional como en lo personal. A través de este mensaje queremos honrar su memoria, su legado, su historia, su calidad humana.
Muchas gracias Ani por todo lo que hiciste por nuestra Universidad Juan Agustín Maza”.
Así como el rector, han sido numerosos los exestudiantes de Ana María y colegas que expresaron su dolor y grato recuerdo para con ella, enviando sus respetos y plegarias por su eterno descanso y por la resignación de la familia.
Todos ellos destacaron su trayectoria, la pasión con la que transmitía los conocimientos, su visión de futuro y, por sobre todas las cosas, su calidad humana.