Salud mental y pandemia: ¿Cómo estamos?

21 Dic 2021

Continúa la pandemia, cuyo final no parece estar cerca de declararse y nos aproximamos a los dos años de su comienzo. En todo este tiempo hubo etapas de encierro casi absoluto, de restricciones parciales e incluso de una aparente normalidad. En cada uno de ellos hubo un denominador común: la incertidumbre sobre todas las actividades de la vida humana.

Con un contexto tan complejo no era difícil imaginar que la salud mental se viera perjudicada y que aún hoy esté haciendo equilibrio en la cuerda floja. Uno de los aspectos que inquieta a los especialistas es la dificultad para hallar soluciones debido a que no hay un sistema integrado de registro de dispensación y prescripción de psicofármacos. Por lo tanto, aunque se desee, es muy difícil crear políticas favorables para afrontar la problemática.

Justamente, el director del Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Maza, Farm. Carlos Manassero, habló sobre el impacto que tuvo la pandemia en el consumo de psicofármacos a partir de la información obtenida en el Hospital Escuela de Salud Mental “Dr. Carlos Pereira” de la provincia de Mendoza.

En este establecimiento las consultas en consultorios externos aumentaron casi un 20% desde el 2019. Esto quiere decir que subió la cantidad de pacientes con trastornos psiquiátricos, pero no necesariamente con ansiedad y depresión, como se presenta habitualmente en los medios de comunicación.

Esa estadística se traduce en 120 individuos, desde junio del 2020 a julio de 2021. Los diagnósticos más frecuentes fueron esquizofrenia y trastornos psicóticos, que también pueden ser una evolución de otros cuadros.

En el registro hay un punto de interés: el aumento de personas con discapacidad intelectual, ya que los pacientes con retraso mental, trastornos generalizados del desarrollo y otros similares fueron especialmente vulnerables en todo este proceso.

En cuanto a los datos según sexo y edad se corroboró que las mujeres acudieron en mayor cantidad al hospital, contribuyendo especialmente al aumento de consultas el rango etario de 31 a 50 años. En los varones la mayor cantidad de casos fueron del rango de 18 a 50 años. También cabe destacar que en 2021 se observó una mayor concurrencia de menores de 17 años, quienes presentan algunas patologías porque son los más sometidos a la resocialización.

Las estadísticas marcan que el consumo de fármacos por los pacientes del hospital ha aumentado en algunos casos. En primer lugar se posicionan los antipsicóticos, luego los antidepresivos, que muchas veces pueden ir acompañados de estabilizadores de ánimo. En tercer lugar los ansiolíticos y, por último, los antiparkinsonianos.

Estos números no deben ser malinterpretados ya que no quiere decir que las patologías que más aumentaron son aquellas cuyos fármacos se han expedido en mayor cantidad. Cada tratamiento es individual, responde a características singulares y puede requerir de multiplicidad de combinaciones.

Estos son algunos datos de interés, pero lo importante radica en la necesidad de tener más información para asesorar a los organismos responsables de tomar decisiones.