Nutrición en caninos y felinos: la alimentación natural

12 Ago 2021

Hace muchos años, antes de que la industria de los balanceados tomara tanto protagonismo, la alimentación natural de las mascotas no era ninguna novedad. En la actualidad existe un movimiento liderado por profesionales de la nutrición animal que trabajan para concientizar sobre la importancia de volver a dicho método. Muchos de estos especialistas han encontrado en las redes sociales un espacio ideal para informar a la comunidad. La veterinaria Érika Deis (docente de la Universidad Maza) es una de ellos y brindó sus apreciaciones sobre la temática.

¿A qué nos referimos con alimentación natural?

Se trata de brindarles a nuestras mascotas los alimentos en su estado más puro posible para conservar el mayor porcentaje de nutrientes y facilitar la digestión y absorción de los mismos, respetando el requerimiento nutricional de cada animal. Es un intento de que su comida se asemeje a lo que su diseño natural está preparado para consumir.

Entonces, ¿qué pasa con los balanceados?

Esto no quiere decir que la alimentación con procesados está totalmente desaconsejada pero, según Deis este tipo de productos no son completamente saludables porque están elaborados a base de hidratos de carbono, un nutriente que en el caso de los gatos no es necesario y, en el caso de los perros, se precisa en porcentajes pequeños. Estos excesos, a la larga, perjudican la salud de los animales.

¿Cuáles son los beneficios de una alimentación natural?

Al aportar alimentos naturales y frescos estamos ayudando a mejorar la salud gastrointestinal de nuestra mascota, reforzamos su sistema inmunológico y contribuimos a fortalecer su microbiota intestinal, algo fundamental. Todo esto se traduce en mejoras en el pelaje y en la materia fecal (menor cantidad, menor olor). También mejoran la vista, la movilidad, el estado de ánimo y la salud dental.

El principal objetivo de la alimentación natural es prevenir enfermedades como el sobrepeso y la diabetes, patologías muy comunes producto de  la mala administración del balanceado. En casos como estos, una dieta natural es clave para mejorar su calidad de vida y lograr un peso más saludable.

Según la profesional el consumo diario de alimento en granos es equivalente a un plato de fideos en la mañana y otro en la noche (si es que se les da dos raciones al día). Además, al reducir los hidratos de carbono, también estamos disminuyendo la posibilidad de que se desarrollen células cancerígenas que se encuentren al acecho.

Otro tipo de enfermedades que también se pueden prevenir son: desarrollo de células cancerígenas, cistitis, cálculos y otros problemas renales, ya que los alimentos en su estado natural proporcionan importantes porcentajes de agua que mantienen a nuestras mascotas hidratadas, mejorando al funcionamiento de sus riñones, y ayudando a la limpieza del tracto urinario. Algo que no sucede con el alimento seco.

¿Qué diferencia presenta esta dieta entre gatos y perros?

Los gatos son carnívoros estrictos, esto quiere decir que su alimentación tiene que ser fundamentalmente a base de carne y debe contener el justo porcentaje de proteína, vísceras, huesos carnosos e, incluso, una pequeña cantidad de fibra. En cuanto a los huesos carnosos, hay muchos caninos que no pueden consumirlos ya que, debido a la domesticación, no están preparados para masticarlos. En esos casos el aporte de calcio deberá obtenerse de otra fuente indicada por el nutricionista.

Los perros, en cambio, son carnívoros facultativos, es decir, también necesitan una alimentación a base de carne pero su organismo puede adaptarse a otro tipo de nutrientes como cereales, hidratos y fibras. Por ello en algunos pacientes se pueden formular planes de alimentación que los incluyan en sus debidos porcentajes.

Existen diferentes tipos de dietas naturales, las dietas barf, que son totalmente crudas, las cocinadas y las mixtas. No se debe mezclar una cocinada con una cruda o un balanceado con un crudo para evitar la proliferación de bacterias en pacientes que son más propensos a tener sensibilidades gastrointestinales.

¿Qué pasa con la carne cruda y los huesos?

Esta es una de las preguntas frecuentes que plantean los dueños y representa uno de los principales miedos a la hora de intentar una dieta de tipo barf.

Hasta el día de hoy muchos creen que ofrecer estos alimentos en su estado crudo es nocivo o peligroso, algo que es totalmente erróneo y que es necesario desmitificar. La clave está en respetar ciertas indicaciones para que su implementación sea segura.

Los huesos nunca se deben dar cocidos ya que pierden su elasticidad y pueden astillarse. Existen dos tipos:

  • Los huesos carnosos: conservan su cobertura natural de carne y son más fáciles de masticar y de tragar.
  • Los huesos recreativos: son grandes, casi sin carne. El animal no debe poder tragarlos y sirven para masticar, roer, entretenerse y generar endorfinas. Se pueden dar de una a dos veces por semana. Se dejan como máximo 30 minutos y se retiran.

Es recomendable que ante la implementación de cualquier tipo de huesos, estemos pendientes para asegurarnos de que sean ingeridos correctamente.

Otro dato importante es que ambos tipos de huesos se tienen que dejar congelados 72 horas antes de ofrecerlos a nuestras mascotas, para eliminar todo tipo de parasitosis. Con las carnes de vaca y pollo se hace lo mismo mientras que la de pescado y cerdo deben tener un período de congelamiento de entre 10 y 21 días.

¿Cómo se puede hacer la transición?

Las transiciones son procesos que se ajustan a cada paciente y pueden llevar de 10 a 15 días. El objetivo es adaptar el aparato gastrointestinal para recibir una dieta cocinada o barf. Se comienza con una alimentación blanda a base de una proteína, una fibra y se le agregan probióticos, prebióticos y acidificantes. Es necesario que el pH recupere su acidez natural para tolerar cualquier tipo de bacteria desconocida que se incorpore con la nueva dieta. Es muy importante proteger la microbiota de los intestinos a través de la alimentación natural, ya que estas bacterias benéficas son las responsables de generar la permeabilidad necesaria para evitar que los agentes patógenos ingresen en el organismo. Cuando esta barrera se ve afectada o debilitada es cuando empiezan las complicaciones.

¿Qué otros alimentos podemos agregar a su dieta?

Desde verduras y hortalizas como tomate maduro, zanahoria, remolacha y espinaca  hasta otro tipo de proteínas como carnes blancas y huevos. También se pueden agregar frutas como manzana, banana y kiwi, entre otras, y se deben incluir los suplementos necesarios. Todo en el porcentaje indicado. Es el profesional el que le brindará al encargado una amplia lista de los nutrientes y alimentos con los que podrá manejarse.

¿Qué cuidados debemos tener al momento de implementar una dieta natural?

Lo más importante es realizar una consulta con el veterinario especialista en nutrición para que brinde la información necesaria y ayude en el proceso de transición. Debe tenerse especial cuidado con las monodietas: muchos acostumbran a darle a sus mascotas la combinación de pollo o carne vacuna con arroz y creen que están correctamente nutridos, cuando no es así.

¿Qué alimentos están terminantemente prohibidos para nuestras mascotas?

Lo que hace a un alimento tóxico para nuestro animal es la cantidad; por ejemplo las uvas están prohibidas porque en exceso pueden producir una intoxicación. Lo mismo pasa con las semillas y carozos de las frutas, con el chocolate, el alcohol, el ajo, la cebolla y con muchos otros alimentos que pueden ser perjudiciales si se manejan en cantidades excesivas dentro de su alimentación.

Otro dato importante es que ambos tipos de huesos se tienen que dejar congelados 72 horas antes de ofrecerlos a nuestras mascotas, para eliminar todo tipo de parasitosis. Con las carnes de vaca y pollo se hace lo mismo mientras que la de pescado y cerdo deben tener un período de congelamiento de entre 10 y 21 días.

¿Cómo se puede hacer la transición?

Las transiciones son procesos que se ajustan a cada paciente y pueden llevar de 10 a 15 días. El objetivo es adaptar el aparato gastrointestinal para recibir una dieta cocinada o barf. Se comienza con una alimentación blanda a base de una proteína, una fibra y se le agregan probióticos, prebióticos y acidificantes. Es necesario que el pH recupere su acidez natural para tolerar cualquier tipo de bacteria desconocida que se incorpore con la nueva dieta. Es muy importante proteger la microbiota de los intestinos a través de la alimentación natural, ya que estas bacterias benéficas son las responsables de generar la permeabilidad necesaria para evitar que los agentes patógenos ingresen en el organismo. Cuando esta barrera se ve afectada o debilitada es cuando empiezan las complicaciones.

¿Qué otros alimentos podemos agregar a su dieta?

Desde verduras y hortalizas como tomate maduro, zanahoria, remolacha y espinaca  hasta otro tipo de proteínas como carnes blancas y huevos. También se pueden agregar frutas como manzana, banana y kiwi, entre otras, y se deben incluir los suplementos necesarios. Todo en el porcentaje indicado. Es el profesional el que le brindará al encargado una amplia lista de los nutrientes y alimentos con los que podrá manejarse.

¿Qué cuidados debemos tener al momento de implementar una dieta natural?

Lo más importante es realizar una consulta con el veterinario especialista en nutrición para que brinde la información necesaria y ayude en el proceso de transición. Debe tenerse especial cuidado con las monodietas: muchos acostumbran a darle a sus mascotas la combinación de pollo o carne vacuna con arroz y creen que están correctamente nutridos, cuando no es así.

¿Qué alimentos están terminantemente prohibidos para nuestras mascotas?

Lo que hace a un alimento tóxico para nuestro animal es la cantidad; por ejemplo las uvas están prohibidas porque en exceso pueden producir una intoxicación. Lo mismo pasa con las semillas y carozos de las frutas, con el chocolate, el alcohol, el ajo, la cebolla y con muchos otros alimentos que pueden ser perjudiciales si se manejan en cantidades excesivas dentro de su alimentación.