
Cuatro expertos mendocinos, junto a un especialista estadounidense, elaboraron un documento científico que fue enviado a la publicación Scientific Reports de Nature, una de las revistas más prestigiosas a nivel mundial. El mismo fue aceptado en enero y publicado online el 3 de febrero. Se trata de otro ejemplo de cómo repercute y da frutos el trabajo científico bien realizado.
Roy Urvieta, Gregory Jones, Fernando Buscema, Ariel Fontana y Rubén Bottini (director del Instituto de Veterinaria, Ambiente y Salud de la Universidad Maza) buscaron saber qué es lo que hace único a un vino.
Para ello trabajaron durante 5 años y analizaron 201 vinos de tres añadas diferentes, producidos estandarizadamente y provenientes de 23 parcelas diferentes en 12 indicaciones geográficas de Mendoza. Sin lugar a dudas la publicación, que consta de 13 carillas y consigna 56 referencias bibliográficas, es una muestra de su esfuerzo y rigurosidad.

¿Obtuvieron la respuesta? ¿Qué pudieron comprobar? Que con el análisis químico de la bebida se puede probar científicamente la singularidad de un vino de acuerdo con su lugar de origen, el terroir del que tanto se habla en el mundo del vino.
Con ello se demuestra que de ninguna forma todos los malbec son iguales y que los vinos mendocinos gozan de esa misma característica que se atribuye a otros, que son de los más caros y exclusivos del planeta.
Uno de las intenciones del equipo de trabajo es que este modelo de investigación pueda ser utilizado en todo el mundo para ayudar a producir vinos únicos. Por ese motivo compartieron el conocimiento adquirido en una publicación que permite el acceso gratuito al mismo.
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