
Cada jornada laboral nos plantea nuevos desafíos y, como seres humanos que somos, estos se entretejen con nuestras situaciones particulares y con el contexto individual y social que nos rodea. Por ese motivo, aunque nuestra labor tenga un hilo conductor, cada día en cada puesto, la tarea es importante y demanda esfuerzo.
La mejor forma de conseguir los resultados esperados y ser más eficaces es a través de la planificación y organización. Ellas nos permiten establecer rutinas, priorizar tareas, optimizar el tiempo, cumplir las metas en tiempo y forma, tomar mejores desiciones. Estos aspectos, como si fuera poco, redundan en la calidad del producto final.
Pasos a seguir
1- Priorizar y secuenciar tareas
2- Gestión del tiempo
3- Eliminar posibles distracciones
4- Delegar
5- Planificación anticipada
Más información aquí: https://www.masterlogistica.es/planificacion-y-organizacion-en-el-trabajo/
El desafío del trabajo en equipo
Todo lo mencionado anteriormente cobra mayor valor cuando nos ponemos a pensar en el trabajo grupal, ya no solo de individuos sino de áreas y unidades completas dentro de una institución.
Esa planificación y organización individual y de un equipo de trabajo puertas adentro se torna indispensable cuando se empiezan a desarrollar actividades conjuntas con otros. En ese punto el producto final depende de muchos actores y cuando uno de ellos comete un error, omite un detalle, entrega su parte incompleta y fuera de tiempo, afecta el trabajo de las otras partes y, evidentemente, el resultado final no es el esperado o, en caso de serlo, trastoca otras facetas, actividades u objetivos que deben ser descuidados para atender lo que no fue planificado.
Es así que la planificación y la organización deben ser un elemento a considerar verdadera y profundamente en nuestras acciones. Seguramente no todo está en nuestras manos, pero de esta forma lo estaremos haciendo lo mejor posible y obtendremos buenos frutos.
