La tormenta que azotó la provincia el 23 de febrero causó destrozos de relevancia en las instalaciones de la Sede Gran Mendoza. Los esfuerzos se concentran en brindar una solución a los inconvenientes ocasionados. Una vez obtenidos los presupuestos para las prioridades de la institución, se estipula una inversión de 5 millones de pesos.
El miércoles 23 de febrero no fue un día más para algunos departamentos mendocinos. La fuerte tormenta, acompañada de una gran cantidad de granizo, causó numerosos daños en la vía pública, vehículos, viviendas y edificios.

Como en otras oportunidades, el departamento de Guaymallén, donde se ubica la Sede Gran Mendoza, fue uno de los más fustigados. Solamente por los daños denunciados por las autoridades del municipio se contabilizan 55 viviendas anegadas, 22 cables caídos o en cortocircuito, 48 filtraciones y caídas de techos, 47 ramas y árboles caídos y 15 postes derrumbados.
Los dos edificios de la Universidad Maza sufrieron cortes de luz, problemas eléctricos, inundaciones, roturas de techos, bancos y otros tipos de problemas que demandarán una inversión superior a los 5 millones de pesos.
En su momento, tras un arduo trabajo, se solucionaron los inconvenientes más urgentes y se posibilitó el desarrollo de las actividades de la semana que estaba en curso; pero, más allá de ello, la recorrida de las autoridades con el personal especializado evidenció todos los problemas ocasionados, que demandarán esta importante inversión económica.
No solo se repararán las roturas sino que se buscarán soluciones que permitan prevenir, lo máximo posible, los inconvenientes ocasionados por contingencias climáticas extremas de estas características.





