Si bien el 14 de junio se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre, nuestro país posee una fecha especial determinada en 2004 por la Ley Nacional 25.936, que establece el 9 de noviembre como el Día Nacional del Donante Voluntario y Habitual de Sangre.

El motivo de la elección fue la primera transfusión realizada en Argentina, un día similar, pero de 1914, llevada a cabo por el Dr. Luis Agote en el Instituto Modelo del Hospital Rawson de Capital Federal.
Aquel acontecimiento, que hizo posible la conservación de la sangre en estado líquido con citrato de sodio, fue el punto de partida en todo el mundo para el desarrollo más importante hasta entonces conocido: el traspaso de sangre entre seres humanos, que ha permitido salvar miles de vidas.
Aún queda mucho camino por recorrer y mucha conciencia por generar en la comunidad, ya que aproximadamente el 35% de las donaciones de sangre son voluntarias y se busca que todas lo sean. Justamente, este Día Nacional busca promover y fidelizar la donación voluntaria y habitual en todo el país.

Una donación de sangre tarda solo 15 minutos y en Argentina se necesitan 5000 donaciones diarias.
Este es un tema siempre latente en nuestra casa de altos estudios.
Desde hace años, los días viernes se ha implementado un código de vestimenta que invita a que todos los miembros de la comunidad asistan con alguna prenda o accesorio rojo para generar conciencia.
Además de otras acciones informativas y de divulgación, a lo largo del año se realizan diversas colectas de sangre, incluyendo las sedes.
También se han firmado convenios y establecido vínculos interinstitucionales y alianzas estratégicas para realizar campañas en toda la provincia.
Vos también podés ser parte: ¡cada vez que donás sangre podés ayudar a salvar hasta cuatro vidas!

La donación de sangre está organizada por los bancos de sangre y/o Centros Regionales de Hemoterapia en el marco de los Programas Provinciales de Hemoterapia de los Ministerios de Salud de cada jurisdicción. Estos Programas están articulados con el Plan Nacional de Sangre del Ministerio de Salud de la Nación, autoridad de aplicación de la Ley Nacional de Sangre 22.990, que establece el respeto de los principios éticos de la donación de sangre: anonimato, benevolencia, voluntariado y no lucro, en todos los procesos desde la donación hasta la distribución de los productos a transfundir.
Se trata de un acto sencillo, rápido, prácticamente indoloro y seguro. No engorda, no adelgaza, no debilita. Puede donar sangre cualquier persona que: tenga entre 16 y 65 años; pese más de 50 kg; se sienta bien de salud; no esté transitando enfermedades que se transmitan por sangre (hepatitis, mal de Chagas, etc.); no haya incurrido en prácticas riesgosas y no se haya realizado tatuajes, perforaciones o escarificaciones cutáneas durante el último año.