¡Atención hipertensos!

29 Ago 2018

Una investigación realizada por Agustina Resa Pi (Lic. en Nutrición - Universidad Maza) arrojó algunos datos preocupantes sobre los hábitos de pacientes con presión arterial elevada.

La hipertensión arterial (HTA) es uno de los factores de riesgo que más influyen en la Enfermedad Cardiovascular (ECV), que es la principal causa de muerte en nuestro continente. Ésta es una Enfermedad Crónica No Transmisible (ECNT), que se caracterizan por su larga duración y lenta evolución pero que son las más mortales del mundo.

La presión arterial elevada es una afección frecuente que afecta a un tercio de la población adulta. Es engañosa ya que no da síntomas durante mucho tiempo pero, si no se trata, puede desencadenar complicaciones severas como infarto de corazón, accidente cerebrovascular, daño renal y ocular, entre otras.

Resa Pi explica que “cuando no es hereditaria puede evitarse perfectamente con una alimentación sana y completa y actividad física periódica”.

Los pacientes que tienen HTA tienen que realizar distintas acciones, muchas de las cuales tienen que ver con hábitos saludables desde lo nutricional. Por ejemplo:

  • Reducir el peso corporal si tiene sobrepeso.
  • Consumir menos sal (de 4 a 6 gramos por día).
  • Disminuir el consumo de café.
  • Consumir alimentos ricos en potasio.
  • Seguir una alimentación rica en ácidos grasos poliinsaturados y pobre en grasas saturadas.

La egresada de la Facultad de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Maza realizó un estudio en 30 pacientes con HTA y tratamiento medicamentoso para ver si cumplían con la dieta estricta. Lo que captó en su análisis de datos es que presentan una baja ingesta de frutas, verduras, pescados, lácteos, frutos secos, legumbres y cereales integrales (alimentos que son fuentes de potasio, magnesio, calcio, fibra y omega 3). 

Además encontró que tienen un estilo de vida sedentario y consumen cafeína, alcohol, tabaco, snacks, fiambres y panificados (productos ricos en grasas saturadas, grasas trans, azúcares y sodio y pobres en vitaminas, minerales y fibra).

Resa Pi concluyó que “los pacientes, al estar medicados, no toman en cuenta los factores de riesgo como dieta inadecuada, sedentarismo y tabaquismo. Por lo cual se hace imprescindible una buena educación en estos aspectos. Los cambios terapéuticos de estilo de vida deberían ser no sólo el paso inicial, sino también una constante al tratar la hipertensión arterial y, por extensión, la enfermedad cardiovascular”.

Finalmente subrayó que “se considera fundamental el rol de los Lic. en Nutrición, ya que juegan un papel crucial en el tratamiento de la HTA. También sería importante trabajar en equipos multidisciplinarios con Profesores de Educación Física, Psicólogos y Médicos para brindar a los pacientes mayor apoyo, contención y motivación para que tengan mayor adherencia al tratamiento dietético”.