La actividad física es una de las claves para el control de la diabetes

07 Oct 2021

La diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre. Se asocia con una deficiencia absoluta o relativa de la producción y/o de la acción de la insulina. Con el tiempo, la diabetes conduce a daños graves en el corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios. 

Hay tres tipos principales de diabetes. La más común es la diabetes tipo 2, que representa del 85% al 90% de los casos y se manifiesta generalmente en adultos, cuando el cuerpo se vuelve resistente a la insulina o no produce suficiente insulina. Se relaciona con distintos factores de riesgo modificables como la obesidad o el sobrepeso, la inactividad física y las dietas con alto contenido calórico de bajo valor nutricional.

Se trata de una enfermedad prevalente en todo el mundo: se estima que 62 millones de personas en las Américas viven con Diabetes Mellitus (DM) tipo 2, número que se triplicó desde 1980, ocupando de un 12 al 14% del presupuesto de salud. La situación se agrava al considerar que del 50 al 70% de los casos no están controlados y que 30 a 40% de las personas con diabetes están sin diagnosticar.

La Universidad Maza y el Hospital Carlos Luis Lagomaggiore desarrollaron investigaciones sobre los resultados de la aplicación de distintos tipos de planes de entrenamiento y los niveles de adherencia al abordaje interdisciplinario de los pacientes con obesidad, diabetes, dislipidemia e hipertensión.  Este aspecto es importante porque cuando dos o más de estos factores coexisten se determina la presencia de un Síndrome Metabólico, que aumenta notoriamente el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas y ACV.

A lo largo de distintos estudios, analizaron los efectos producidos por tres modalidades distintas de ejercicio (aeróbico, de fuerza y lúdico) en los niveles de glucosa. Para realizar la comparación midieron los valores glucémicos en sangre antes (en ayunas y postprandial), durante (30 y 60 minutos desde el comienzo) y después de la práctica (2 horas de terminada la sesión). Vale destacar que todas las acciones se realizaron a una intensidad moderada, personalizada a la situación de cada persona.


Conclusiones a considerar por la sociedad

El ejercicio físico permite reducir el perímetro de cintura, porcentaje de tejido adiposo y los niveles de sedentarismo. Además, si el paciente se somete a un tratamiento interdisciplinario podrá modificar su peso, colesterol total y triglicéridos.

“Las personas que dejan el sedentarismo y van adquiriendo hábitos de vida activa comienzan a visualizar la reducción del perímetro de cintura por disminución de la  masa grasa visceral con una consecuente pérdida de peso”, explicó la Lic. María Cristina Estrella, docente e investigadora de la Universidad Maza.

En las personas con diabetes, las tres modalidades de ejercicios generan modificaciones significativas en los niveles de glucosa respecto a la toma en ayunas y postprandial. A los 30 minutos de comenzada la actividad el mayor descenso lo provoca la actividad lúdica mientras que a los 60 la situación se invierte. Entre la 1 y las 2 horas de comenzada la actividad los valores se mantienen aunque el ejercicio aeróbico sigue generando un descenso más marcado. Lo que también ocurre después de las 2 horas.

Si bien en las tres modalidades se logró un descenso de los niveles similares a la toma en ayunas, los descensos más marcados estuvieron en el ejercicio aeróbico y el lúdico que, además, posee un componente socioafectivo que lo hace más atractivo.


Enfocarse en prevenir más que en tratar

La actividad física regular, sistematizada y programada (lo que conocemos como ejercicio físico) y el deporte son una poderosísima herramienta para mejorar la salud de las personas y evitar una gran cantidad de patologías que padece el ser humano actual.

Esa famosa tríada tan mencionada conformada por este elemento, la nutrición adecuada y el descanso correcto podrían prevenir la mayoría de nuestros problemas y ahorrarían una cantidad exponencial de dinero que se destina a paliarlos. Eso es lo que se denomina prevención primaria.

Cuando una persona ya adquiere una enfermedad el tratamiento va más allá: se mantienen esos ejes pero se suma la atención médica y psicológica, en caso de ser necesaria.

La pregunta del millón es… ¿Por qué no estamos aprovechando esto como deberíamos y por qué no se reconoce al profesional de la Educación Física como un agente de salud?


Trabajos de investigación que sirvieron como fuente

Niveles de adherencia al abordaje interdisciplinario y su incidencia sobre dislipidemias y obesidad en pacientes del Hospital Carlos Luis Lagomaggiore, Mendoza – Estrella, Marcucci y Llanos; 2007.

Análisis descriptivo de los índices glucémicos en sujetos con diabetes tipo 2  encontrados  antes durante y después de realizar actividad física aeróbica (caminata) desarrollada a intensidad moderada en personas que concurren  al grupo de educación y ayuda del Hospital Luis Lagomaggiore de Mendoza – Tracanna; 2010.

Incidencia del ejercicio de fuerza-resistencia sobre los índices glucémicos en sangre (antes, durante y después de la práctica de los mismos) en sujetos con diabetes mellitus tipo 2 – López y Estrella; 2011

Comparación entre los valores glucémicos en sangre antes, durante y después de la práctica de tres modalidades diferentes de ejercicios físicos: aeróbicos, de fuerza y lúdicos en sujetos con DM tipo 2 – Estrella, López, Tracanna, Llanos; 2013.

Comparación entre los valores glucémicos en sangre antes, durante y después de la práctica de danzas latinoamericanas en pacientes adultos con diabetes mellitus tipo 2 – Estrella, López y Caridi – 2015.