4 de marzo: Día Mundial de la Obesidad

03 Mar 2022

Cada 4 de marzo se celebra el Día Mundial de la Obesidad. El área de Universidad Saludable de la Universidad Maza comparte información importante al respecto.

Esta fecha fue instaurada para:

  • Generar conciencia acerca de que la obesidad es una enfermedad y sobre que se requiere conocer sus causas fundamentales para llevar adelante las acciones que permitan abordarla.
  • Fomentar la promoción y el cambio en la manera de plantear la obesidad en toda la sociedad.
  • Mejorar las políticas para crear un ambiente saludable que priorice a la obesidad como un problema de salud.
  • Compartir experiencias que inspiren y unan a la sociedad en un trabajo en conjunto por todos los objetivos mencionados.

La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Una forma simple de medir la obesidad es a través del Índice de Masa Corporal (IMC). Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilogramos por el cuadrado de la talla en metros. En el caso de los adultos, una persona con un IMC igual o superior a 30 es considerada obesa y con un IMC igual o superior a 25 es considerada con sobrepeso.

¿Por qué es una epidemia?

La obesidad y el sobrepeso han alcanzado proporciones epidémicas. Las tasas de obesidad casi se han triplicado desde 1975 y han aumentado casi cinco veces en niños y adolescentes, afectando a personas de todas las edades y de todos los grupos sociales en la región americana y en el mundo.

Nuestro continente tiene la prevalencia más alta de todas las regiones según la Organización Mundial de la Salud. En Argentina el 63% de los adultos tiene sobrepeso u obesidad (64.1% de los hombres y 60.9% de las mujeres).

Además, lamentablemente, la epidemia no es ajena a niños y adolescentes. En el grupo de 5 a 19 años el 33,6% están afectados por sobrepeso u obesidad mientras que en menores de 5 años el porcentaje se reduce al 7,3%, de acuerdo con las últimas estimaciones de UNICEF, la OMS y el Banco Mundial.

Causas y consecuencias de la obesidad

Mediante diversos estudios se han determinado algunos factores que podrían ser causales de obesidad, entre ellos: genéticos, trastornos en la conducta alimentaria, alteraciones del metabolismo o endocrinas, medicamentosos y psicológicos.

Sin embargo, el común denominador entre las causas corresponde a una excesiva e incorrecta alimentación asociada a la falta de ejercicio (escaso gasto de energía) y sedentarismo.

Como consecuencia vemos que la obesidad es uno de los principales factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas:

  • Enfermedad coronaria
  • Diabetes tipo 2
  • Cáncer
  • Hipertensión
  • Dislipidemias
  • Accidente cerebrovascular
  • Enfermedad del hígado y de la vesícula
  • Apnea del sueño y problemas respiratorios (ASMA)
  • Artrosis, Osteoartritis, Gota
  • Problemas ginecológicos
  • Disfunción sexual

Además, los niños con sobrepeso tienen un mayor riesgo de tener sobrepeso o ser obesos en la edad adulta.

¿Cómo prevenir?

A nivel individual, es imprescindible adquirir un estilo de vida saludable. Algunas recomendaciones son:

  • Evitar el consumo de alimentos con alto contenido de azúcares refinados (dulces, azúcar de mesa, gaseosas, golosinas, etc.)
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas
  • Consumir suficiente agua segura y potable
  • Prestar atención a las señales de hambre y de saciedad.
  • Al comer:
    - Masticar mayor cantidad de veces.
    - Dedicar al menos 20 minutos a las comidas principales.
    - Respetar, aunque con cierta flexibilidad, un orden de comidas diarias.
  • Elegir alimentos variados, de todos los grupos: lácteos, carnes de todo tipo con bajo contenido graso, huevos, vegetales y frutas, cereales y derivados integrales, legumbres, aceites vegetales, agua.
  • Restringir o evitar el consumo de fiambres y embutidos, quesos duros, aderezos, snacks y galletitas, entre otros.
  • Mantener un estilo de vida activo y realizar actividad física acorde a condiciones de salud y recomendación médica.
  • Reducir el tiempo que se permanece sentado e incorporar pausas activas (algunos minutos de movimiento) varias veces al día.
  • Reconocer el vínculo entre la salud emocional y la alimentación.
  • Identificar la comida emocional, el picoteo, los atracones.

¿Qué hacer al tener obesidad o sobrepeso?

El primer paso para combatirla es buscar ayuda profesional. En caso de obesidad, es muy importante que el tratamiento que se elija contemple todas las causas y consecuencias de esta enfermedad.

Es imprescindible abordar esta enfermedad desde un enfoque integral, a través de un equipo interdisciplinario que incluya médicos de distintas especialidades, nutricionistas, psicólogos y profesores de educación física, entre otras áreas.