Este viernes 14 de agosto, el Colegio de la Universidad Juan Agustín Maza llevó a cabo un acto conmemorativo por el Paso a la Inmortalidad del General Don José de San Martín, una fecha que invita a recordar su trayectoria, sus valores y su aporte a la construcción de nuestra Patria.

 (1).jpg)


.jpg)

En este marco, compartimos las palabras alusivas pronunciadas durante el acto por los profesores Gisbert y Samaniego:
Hoy recordamos al general José Francisco de San Martín para enriquecernos de sus convicciones y de su conducta, destacando que, con coraje, valor, honradez e inteligencia, se puede servir a la Patria dignamente.
Sus aportes a lo largo de la historia fueron vastos. En el año 1789 ingresó como cadete en el Regimiento de Murcia. Este fue el origen de una brillante y vertiginosa carrera militar, en la que mereció sucesivos ascensos por su actuación.
En 1812, San Martín llega a Buenos Aires. El Triunvirato le concede el grado de teniente coronel de Caballería y crea el Regimiento de Granaderos a Caballo. En febrero de 1813 se produce la victoria de San Lorenzo, bautismo de fuego de los granaderos.
En 1814 asume el mando del Ejército del Norte. Frente al deterioro de su salud, se retira a la provincia de Córdoba para recuperarse y elaborar su plan continental: liberar a Chile y, desde allí, embarcarse hacia el Perú para terminar con el poder realista en Lima.
Su identidad americana y su ideario liberal lo determinaron a contribuir a la libertad de su Patria. Emancipó a tres naciones, por ello, en nuestro país se lo reconoce como el «Padre de la Patria» y «Libertador», y se lo valora como el principal héroe y prócer del panteón nacional. En el Perú se lo recuerda como el «Fundador de la Libertad del Perú», el «Fundador de la República», el «Generalísimo de las Armas» y el «Libertador» del país. El Ejército de Chile le reconoce el grado de Capitán General.
No se dedicó a la docencia de modo profesional, pero educó con sus acciones y palabras de acuerdo con el pensamiento liberal propio de su época, incentivando la creación de establecimientos educativos públicos, gratuitos y laicos. Consideraba que solo con gente ilustrada los pueblos podían progresar material y moralmente.
Expuso su pensamiento: «Serás lo que debes ser, o serás nada». Cruzó los Andes con su ejército para llevar a cabo su hazaña.
Bartolomé Mitre citó que: «Los hombres de acción o de pensamiento, que, como San Martín, realizan grandes cosas, son almas apasionadas que elevan sus pasiones a la potencia del genio y las convierten en fuerzas para obrar sobre los acontecimientos, dirigirlos o servirlos. Obran sobre su tiempo como una acción eficiente o se lanzan en las corrientes permanentes, y de este modo su influencia se prolonga en los venideros como hecho durable o como pensamiento trascendental».
Falleció un 17 de agosto de 1850, a los 72 años, en su casa de Francia, rodeado de sus seres queridos. Sus restos fueron repatriados un 28 de mayo de 1880, 30 años más tarde, y actualmente se encuentran en la Capilla Nuestra Señora de la Paz, ubicada en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
Así como el General San Martín necesitó a sus granaderos y a sus soldados, nuestra Patria necesita de cada uno de nosotros.
Que la imagen del Padre de la Patria sea un modelo a imitar por todos los argentinos para hacer de nuestra Patria un lugar mejor, recordando que «si hay victoria en vencer al enemigo, la hay mayor cuando el hombre se vence a sí mismo».
Muchas gracias.