La mejor forma de cuidar a nuestros pequeños

05 Ago 2019

Todos los años del 1 al 7 de agosto tiene lugar, en más de 170 países, la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Su finalidad es concientizar a la población sobre los múltiples beneficios y ventajas que esta práctica tiene para bebés y mamás.

La fecha conmemora la Declaración del Innocenti, firmada en 1990 por los gobiernos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF para proteger, promover y apoyar la lactancia materna, ya que esta podría salvar más de 800.000 vidas al año, la mayoría de ellas menores de 6 meses. También beneficia a las madres, ya que disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario, diabetes de tipo 2 y enfermedades cardíacas.

La Universidad Maza posee un “Espacio Amigo de la Lactancia Materna”, un lugar físico con privacidad, dotado de las comodidades necesarias para que las mamás lactantes puedan extraerse leche, ofreciendo los medios para su correcta conservación hasta su horario de salida. El mismo cuenta con el aval colaborativo de la Dirección de Maternidad e Infancia de la Provincia y el Servicio de Banco de Leche Humana del Hospital Lagomaggiore.

Romina Calella, licenciada en nutrición y docente de la Universidad Maza contó de qué se trata esta propuesta: “la iniciativa surge por parte de profesores de nuestra casa de estudios. El Ministerio de Salud de la Nación impulsa el desarrollo de Espacios Amigos de la Lactancia Materna en instituciones laborales mediante la capacitación a empleadores, la distribución de recomendaciones y la acreditación de los lugares instalados”

La especialista también dio algunas recomendaciones para la correcta nutrición del bebé: “organismos internacionales, como la OMS y la Academia Americana de Pediatría, destacan que la lactancia materna debe ser exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, ya que se considera una medida de salud pública y no sólo un estilo de vida. Constituye una de las mejores medidas para prevenir la morbimortalidad infantil y ofrece múltiples beneficios, no sólo nutricionales sino también inmunológicos, digestivos y neurológicos para prevenir enfermedades a corto, mediano y largo plazo.  A partir de los 6 meses y de manera oportuna se puede comenzar con alimentos semisólidos pero continuar con la lactancia materna hasta los dos años o más”.